Enjaulada...
Evocando aquellas palabras nunca dichas por el Quijote: "Dejad que los perros ladren, señal de que avanzamos...", sería complicado expresar lo que causó; no fué risa, no fué coraje, ni tristeza ni amargura ni preocupación, simplemente fué... fué conmoción tal vez, pero de una forma nunca antes experimentada por mí.
Así lo dejaré, no pretendo involucrarme en chismes y en realidad ni me interesa, sé de donde vino la bola de nieve y no pienso convertirla en avalancha, sería estúpido, así como ella.
Así lo dejaré, no pretendo involucrarme en chismes y en realidad ni me interesa, sé de donde vino la bola de nieve y no pienso convertirla en avalancha, sería estúpido, así como ella.

