Mi dispiace devo andare via...
Poco a poco me voy alejando de su imagen y digo de su imagen porque estoy plenamente convencida de que él no es en realidad ni la décima parte de la imagen que construí. Sin embargo la separación aunque quiera ocultarlo es difícil, me obligo a hablar y dejar las cosas en claro de una vez pero por otro lado quisiera que esa plática se postergara por más tiempo, aunque sinceramente ya es necesaria.
Se que me complico la vida al tratar de terminar esto así, que sería muchísimo más facil cortar de tajo un día, con la determinación de no verlo jamás, pero no es mi forma de acabar con una amistad y un capricho de tanto tiempo, prefiero alargar mi sufrimiento con una última conversación en donde pueda exponer mis puntos, hablar hasta el cansancio y desahogarme, aunque se que esto no será del todo posible, pero por lo menos deseo quedarme con el sabor de la despedida; si, sería mentira si dijera que no me importa lo que diga que estoy decidida, por supuesto me encantaría saber que mi amistad y compañía (aunque fuera lejana) por el camino recorrido durante este tiempo le significó algo.
Estoy convencida que dificilmente me negaría un favor, pero me duele imaginar sus motivos: está en deuda conmigo; es más un compromiso que un deseo o apoyo incondicional, no hay reciprocidad porque el sentimiento que nos impulsa a hacerlo es diferente. Preferiría que como amigo me negara un favor aún a su pesar a que como paga a "mi amistad" ofrecida pero no correspondida me complazca apenas le pida algo... lo sé, bastante complejo, es como la mujer que sueña con casarse con un millionario, dejar de trabajar y si algún día lo logra añora su libertad y piensa que preferiria vivir pobremente con un hombre que la ame y le ofrezca todo su cariño a vivir encerrada en su prisión de lujo con un hombre indiferente.
Como sea, no pretendo vivir ciegamente aferrada a la imagen que he construido de él, probablemente no sea capaz de desligarme al 100% pero puedo aprender a aceptar la "relación amistosa" (muy diferente para mí que "amistad") con el verdadero ÉL.
He comprendido que probablemente nuestros caminos sean paralelos, que esten destinados a ir siempre juntos, uno al lado de otro, algunas veces más cerca y otras distantes, pero paralelos a fin de cuentas, aunque esto implique que por más que logren estar unidos nunca llegarán a cruzarse.
Se que me complico la vida al tratar de terminar esto así, que sería muchísimo más facil cortar de tajo un día, con la determinación de no verlo jamás, pero no es mi forma de acabar con una amistad y un capricho de tanto tiempo, prefiero alargar mi sufrimiento con una última conversación en donde pueda exponer mis puntos, hablar hasta el cansancio y desahogarme, aunque se que esto no será del todo posible, pero por lo menos deseo quedarme con el sabor de la despedida; si, sería mentira si dijera que no me importa lo que diga que estoy decidida, por supuesto me encantaría saber que mi amistad y compañía (aunque fuera lejana) por el camino recorrido durante este tiempo le significó algo.
Estoy convencida que dificilmente me negaría un favor, pero me duele imaginar sus motivos: está en deuda conmigo; es más un compromiso que un deseo o apoyo incondicional, no hay reciprocidad porque el sentimiento que nos impulsa a hacerlo es diferente. Preferiría que como amigo me negara un favor aún a su pesar a que como paga a "mi amistad" ofrecida pero no correspondida me complazca apenas le pida algo... lo sé, bastante complejo, es como la mujer que sueña con casarse con un millionario, dejar de trabajar y si algún día lo logra añora su libertad y piensa que preferiria vivir pobremente con un hombre que la ame y le ofrezca todo su cariño a vivir encerrada en su prisión de lujo con un hombre indiferente.
Como sea, no pretendo vivir ciegamente aferrada a la imagen que he construido de él, probablemente no sea capaz de desligarme al 100% pero puedo aprender a aceptar la "relación amistosa" (muy diferente para mí que "amistad") con el verdadero ÉL.
He comprendido que probablemente nuestros caminos sean paralelos, que esten destinados a ir siempre juntos, uno al lado de otro, algunas veces más cerca y otras distantes, pero paralelos a fin de cuentas, aunque esto implique que por más que logren estar unidos nunca llegarán a cruzarse.


